Mi buen amigo y matemático Tista se descuelga con un mas que interesante y altamente recomendable artículo, sobre la crisis de la burbuja inmobiliaria. Su análisis es muy acertado, sobre todo cuando habla de la generación que está hipotecada a 40 años con pisos sobrevalorados, que se tendrá que comer con patatas. Esta es la crisis que mas me interesa, puesto que es la que afecta al común de los mortales, las posibles crisis que se comen los ricos …para ellos todas.
El caso es que cada vez que hay un reajuste del capital (porque no deja de ser esto) la peor parte se la lleva el personal de a pié, las parejas de mileuristas que resisten como pueden las embestidas del euribor (o de unos alquileres desorbitados), …. Mientras tanto, las grandes organizaciones Bancarias (BCE, REserva EEUU) inyectan grandes cantidades de capital fresco a los pobres bancos que debido a sus prácticas mafiosas se quedan sin cash para seguir financiando la muerte y la destrucción de este planeta. [Recomiendo este artículo como explicación económica de como ha sucedido todo esto].
En este momento estamos en un momento de reajuste del beneficio, se ha creado mucho dinero de forma artificial y ahora nos toca pagarlo; se habla de crisis mientras que los beneficios de los bancos crecen de forma desorbitada, la bolsa sigue cargandose los ahorros de los pequeños y medianos inversores que pasan a la caja de los grandes, los créditos hipotecarios siguen subiendo [ergo:beneficio para los bancos] gracias al euribor, …
¿Crisis?, la misma crisis de siempre, la de una autodenominada clase media que vive en el espectáculo del aparentar y que se va a comer toda esta mierda que parece chocolate como si de dos chicas y una copa se tratara. Como alguien dijo una vez .. me creere la crisis cuando vea a los ricos suicidandose en masa
Y mientras tanto que siga el espectáculo, se acerca el verano y la operación bikini … Consumid maldit@s consumid … quizás sea la única forma de acabar con este sistema.
soy de los que piensan que todavia quedan reductos de libertad en este mundo, y que en internet se pueden encontrar algunos movimentos y formas de actuar que tiene algo de revolucionario, o al menos lo intentan… uno de ellos es el que se refiere al movimiento de software libre y el uso de estandares para el desarrollo de Internet de una forma justa y equitativa para todxs, sin propiedades intelectuales o codigos propietarios, y desarrollado de una forma colaborativa por una comunidad de iguales mediante el apoyo mútuo.
Desgraciadamente, el sistema donde sobreviven estos reductos de libertad es un sistema viciado y corrupto por todos lados, un cancer que está destruyendo este planeta y a todxs cuantos habitamos en él. Una de las marcas de nuestro tiempo, uno de los estandartes de este espectáculo es Microsoft, que de forma totalmente obscena ha impuesto un pseudo-estandar (el OOXML) que ni es tal ni lo pretende; solo es una imposición mas de un grupo de presión que maneja gran parte de la riqueza material de este mundo.
Esta solamente es la opinión de un pistolero, zurdo para mas señas, que contempla con rabia e impotencia como este mundo se va al garete mientras intenta impedirlo, corren malos tiempos para la lírica
Toda la información sobre este proceso podeis encontrarla mucho mejor explicada en la siempre imprescindible isla de libertad que es Kriptópolis, su punto de vista es el mio; hay otros cuyo silencio es significativo… no tiene desperdicio tampoco el articulo al respecto de Enrique Dans. (gracias por firmar nen )
¿Has sentido al menos una vez el deseo de dejar de trabajar (sin hacer trabajar a los otros por ti?)
En tal caso has entendido que:
Aunque el trabajo forzado produjera únicamente bienes útiles como ropas, alimentos, técnica, comodidad…, no por ello resultaría menos opresivo e inhumano pues:
el trabajador/a seguiría desposeído de su producto y sometido a las mismas leyes de la carrera tras el beneficio y el poder.
el trabajador/a seguiría trabajando diez veces m s del tiempo necesario en una organización atractiva de la creatividad para poner a la disposición de todos cien veces mas de bienes.
En el sistema mercantil, que domina por doquier, el trabajo forzado no tiene el objetivo, como se nos pretende hacer creer, de producir bienes útiles y agradables para todos; tiene el objetivo de producir unas mercancías. Independientemente de su empleo útil, inútil o contaminante, las mercancías no tienen otra función que la de mantener el beneficio y el poder de la clase dominante. En dicho sistema, todo el mundo trabaja por nada y cada día adquiere mayor conciencia de ello.
Al acumular y renovar las mercancías, el trabajo forzado aumenta el poder de los patronos, de los burócratas, de los jefes, de los ideólogos. Se convierte así en un objeto repulsivo para los trabajadores. Todo paro es una manera de volver a ser nosotros mismos y un desafío para quienes nos lo impiden.
El trabajo forzado produce únicamente mercancías. Toda mercancía es inseparable de la mentira que la representa. Así pues, el trabajo forzado produce mentiras, produce un mundo de falsas representaciones, un mundo al revés en el que la imagen sustituye a la realidad. En este sistema espectacular y mercantil, el trabajo forzado produce sobre sí mismo dos mentiras importantes:
la primera es que el trabajo es útil y necesario, y que a todos nos interesa trabajar;
la segunda mentira es hacer creer que los trabajadores son incapaces de emanciparse del trabajo y de la condición asalariada, que no pueden edificar una sociedad radicalmente nueva, basada en la creación colectiva y atractiva, y en la autogestión generalizada.
En realidad, ya estás luchando, conscientemente o no, por una sociedad en la que la conclusión del trabajo forzado deje espacio a una creatividad colectiva regulada por los deseos de cada cual, y a la distribución gratuita de los bienes necesarios para la construcción de la vida cotidiana. El final del trabajo forzado significa el final del sistema en el que reinan el beneficio, el poder jerarquizado, la mentira general. Significa el final del sistema espectacular-mercantil e inicia un cambio global de todas las preocupaciones. La búsqueda de la armonía de las pasiones, finalmente liberadas y reconocidas, suceden a la carrera tras el dinero y las migajas de poder.
Se acerca el fin de la agonia .. jueves y comienza la cuenta atrás.
pd.-No dejeis de escuchar hoy el programa de radio en Radio Qk a partir de las 9 de la noche.. 107.3 fm si estais por oviedo y alrededores y via internet para el resto del mundo.
¿Ya has tenido la intención de servirte de tu máquina para fabricar un objeto que puedas utilizar fuera de la fábrica?
En tal caso has entendido que:
La máquina produce unos efectos opuestos según que sea utilizada en beneficio de un patrón o del Estado, o según que sea utilizada por el trabajador para su beneficio inmediato.
El principio de la desviación consiste en dirigir contra el enemigo las técnicas y las armas que utilizan contra nosotros.
Lo contrario del trabajo forzado es la creación individual y colectiva. Los proletarios aspiran a crear sus propias condiciones de vida para dejar de ser proletarios. A excepción de unos pocos momentos revolucionarios, esta creatividad ha permanecido hasta ahora clandestina (uso de las máquinas, bricolage, experimentación, búsqueda de pasiones y de sensaciones nuevas).
La pasión de la creatividad quiere ser total. Como destrucción del sistema mercantil y como construcción de la vida cotidiana, es la pasión que contiene a todas las demás. La desviación de las técnicas en favor de la creación hecha por todos es, por consiguiente, la única manera de acabar con el trabajo y las separaciones que crea por doquier (manual-intelectual, trabajo-ocio, teoría-práctica, individuo-sociedad, ser-aparentar…)
En realidad, ya estás luchando, conscientemente o no, por una sociedad en la que los almacenes, los centros de distribución, las fábricas, las técnicas pertenezcan a las asambleas de huelga, y después al conjunto de individuos agrupados en asambleas de autogestión.
¿Te ha sucedido sentir fuera del lugar de trabajo la misma repugnancia y el mismo cansancio que en la fábrica?
En tal caso has entendido que:
La fábrica está en todas partes. Es la mañana, el tren, el coche, el paisaje destruido, la máquina, los jefes, la casa, los diarios, la familia, el sindicato, la calle, las compras, las imágenes, la paga, la televisión, el lenguaje, las vacaciones, la escuela, los trabajos caseros, el aburrimiento, la cárcel, el hospital, la noche. Es el tiempo y el espacio de la supervivencia cotidiana. Es la costumbre de los gestos repetidos, de las pasiones rechazadas y vividas por delegación, por imágenes interpuestas.
Toda actividad reducida a la supervivencia es un trabajo forzado; todo trabajo forzado transforma el producto y el productor en objeto de supervivencia, en mercancía.
El rechazo de la fábrica universal está en todas partes puesto que el sabotaje y la desviación se extienden por doquier en los proletarios y les permiten seguir sintiendo placer en pasear, en hacer el amor, en encontrarse, en charlar, en beber, en comer, en soñar, en preparar la revolución de la vida cotidiana sin descuidar lo más mínimo los placeres que todavía no están totalmente alienados.
En realidad, ya estás luchando, conscientemente o no, por una sociedad en la que las pasiones lo sean todo, el aburrimiento y el trabajo nada. Sobrevivir nos ha impedido hasta ahora vivir; ahora se trata de poner el mundo al revés; de apoyarse en los momentos auténticos, condenados a la clandestinidad y a la falsificación en el sistema espectacular-mercantil: los momentos de dicha real, de placer sin reservas, de pasión.
¿Has sentido al menos una vez el deseo de llegar tarde al trabajo, o de abandonarlo antes de hora?
En tal caso has entendido que:
El tiempo de trabajo cuenta doble pues es tiempo perdido dos veces:
como tiempo que sería más agradable emplear en el amor, en el ensueño, en los placeres, en las pasiones; como tiempo del cual disponer libremente.
como tiempo de desgaste físico y nervioso.
El tiempo de trabajo absorbe la mayor parte de la vida, pues determina asimismo el tiempo llamado “libre”, el tiempo de dormir, de desplazamiento, de comida, de distracción. Afecta también al conjunto de la vida cotidiana de cada cual y tiende a reducirla a una sucesión de instantes y de lugares, que tienen en común la misma repetición vacía, la misma ausencia creciente de vida auténtica.
El tiempo de trabajo forzado es una mercancía. En todas partes donde hay mercancía hay trabajo forzado, y casi todas las actividades se asemejan progresivamente al trabajo forzado: producimos, consumimos, comemos, dormimos para un patrono, para un jefe, para el Estado, para el sistema del la mercancía generalizada.
Trabajar mas es vivir menos.
En realidad, ya est luchando, conscientemente o no, por una sociedad que asegure a cada cual el derecho a disponer por sí mismo del tiempo y del espacio; de construir cada día su vida como la desea.